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3 Mar

¿Viaje a la vista? ¡No descuides tus pies!

Cuando vamos de viaje, pasamos largas horas caminando, ya sea para hacer turismo o practicar senderismo. Todo esto tiene un gran impacto en nuestros pies, el cual puede acabar siendo perjudicial a largo plazo o, como mínimo, obstaculizar la experiencia. Por ello, en este artículo te mostraremos en qué tienes que fijarte para que cuentes con los zapatos para viajar perfectos.

¿Cómo deben ser los zapatos adecuados para viajar y caminar?

Por regla general, los zapatos del día a día no sirven en absoluto para un viaje, a no ser que tus trayectos no vayan a ser largos. Si vas a pasar horas haciendo cola para entrar a sitios de interés o moverte a pie por tu lugar de destino, la comodidad es prioritaria para disfrutar la experiencia. Para lograrla, el calzado para caminar ha de cumplir una serie de características. ¡Toma nota!

1. Peso vs. estabilidad

Las botas de montaña tienen la particularidad de ser algo pesadas, pero eso es positivo. ¿Por qué razón? Principalmente, porque aportan gran estabilidad al pie en cada pisada, y eso es primordial si vas a caminar por un terreno natural. Sin embargo, tienen un punto negativo, ya que te cansan antes que con las convencionales.

A pesar de lo anterior, lo mejor es optar siempre por unas específicas de montaña. El cansancio es algo que puedes controlar a medida que vayas haciendo senderismo, pero la inestabilidad del terreno no. Para evitar caídas y esguinces de tobillo —aún más peligrosos en espacios aislados—, es la mejor opción.

2. Ligereza y adaptación

En el caso de que no vayas a hacer senderismo, puedes apostar por unos zapatos cómodos. Una buena alternativa es el calzado tipo Sneaker, el cual se adapta perfectamente al pie en cada pisada. A su vez, resultan muy ligeros, incluso más que los convencionales. Por ello, son estupendos para pasar el día haciendo turismo.

Por otro lado, hay que tener en cuenta un aspecto que siempre se suele olvidar: el almacenamiento. Este modelo es poco voluminoso y esto te resultará muy práctico a la hora de hacer la maleta, especialmente la de vuelta, la cual tiende a tener menos espacio.

3. Transpirabilidad e impermeabilidad

Cuando hacemos turismo, nuestros pies sudan más, generalmente. Por tal razón, resulta imprescindible que tengan un tejido tipo Gore-Tex o similares con una excelente ventilación. Se trata de que resulten cómodos, pero también de que no perjudiquen a las capas externas de la piel.

Hay un aspecto que tendemos a olvidar cuando viajamos: el clima. Saber qué tiempo va a hacer en otra ciudad es más complicado, por lo que debemos estar preparados. El calzado con suela impermeable es ideal, sobre todo para evitar que el agua los empape. Si esto sucediera, se haría mucho más pesado y costaría caminar.

 

4. Tracción y firmeza

La tracción es un aspecto que no suele recibir tanta importancia, pero puede evitarte un disgusto. Es fundamental que los zapatos se agarren bien al suelo para evitar caídas innecesarias. Y no solo en invierno o en la montaña, también en verano y en el mar, especialmente en playas rocosas.

Para evitar resbalones, tus zapatos deben ser firmes y contar con una suela antideslizante. La goma es un buen material para ello, ya que garantiza una óptima resistencia en terrenos rocosos. También puedes optar por unas cangrejeras si tu viaje se desarrolla durante el verano, puesto que tienen aún mayor tracción.

5. Durabilidad y resistencia

Este es quizá el aspecto más importante de todos. Los zapatos que están fabricados con tejidos de calidad son mucho más duraderos. No es lo mismo el uso diario que el que recibe durante un viaje, el cual es mucho más intensivo.

Cuando caminamos demasiado —y con prisas, propio de cuando hacemos turismo—, las suelas van perdiendo su grosor. Todo esto se vuelve aún más incómodo si esta se despega por el desgaste continuo. Obviamente, forma parte del ciclo del calzado, pero no conviene que nos suceda durante el viaje. Por ello, no dudes en adquirir un calzado para caminar con grandes prestaciones. ¡Lo agradecerás con el tiempo!

6. Complementos adicionales

Además de todo lo anterior, hay varios complementos que debe incluir un buen calzado para caminar. El primero de ellos es la suela flexible, elaborada con gel, aire o espuma. Esta amortigua el impacto del pie en el suelo y evita que la fuerza de la pisada se traslada al tobillo.

Por otro lado, también es primordial que tenga una puntera amplia para que los dedos no rocen. Respecto al cuello, debe estar bien sujeto al talón, pero siempre sin apretar demasiado. De este modo, el tobillo no se ve sometido a una fuerza excesiva y te resultará cómodo llevarlo.

En definitiva, los zapatos para viajar son el mejor aliado para hacer turismo de manera cómoda y tranquila. Solo necesitas tener en consideración una serie de aspectos para que tu elección te permita disfrutar de tu destino al máximo.

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